Terminó el fin de semana en el que una pésima broma y de muy mal gusto a través de un correo electrónico que creó el pánico (ahora famosos "narcomails"), pues supuestamente miembros del recientemente creado 'Cartel Pacífico Sur' (CPS) advertían a la población que vivirían el fin de semana más sangriento que hubieran visto y para lo cual establecían un 'toque de queda', por fortuna, nada de esto fue cierto, o al menos no en las dimensiones que se creía, aunque si los comerciantes fueron los más amolados con sus pérdidas.
Lo cierto es que la burra no era arisca, y es que el terror no se siembra como sembrar mazorcas; nuestra bella y hoy ensangrentada ciudad de la eterna primavera se ha visto envuelta en un oleada creciente de violencia jamás antes vista, más de cincuenta ejecutados en un muy corto tiempo, la mayoría de ellos decapitados; grotescas escenas como la de cadáveres pendiendo de un puente frente a una concurrida plaza comercial, 'levantados' y cadáveres aventados, lo mismo a las siete de la mañana que a las seis de la tarde. Se escuchaba decir "...éstos (delincuentes) ya no tienen temor a Dios..." y es que el sentir de mucha gente es el estado de indefensión al que se enfrentan, un gobierno indiferente y una ciudad militarizada, que junto con los hechos sangrientos, tienen a la mayoría en Cuernavaca sintiéndose impotentes y presos del 'Narcoterrorismo'.
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